Días después del inicio del operativo militar ruso en Ucrania, la Unión Europea cerró su espacio aéreo para todos los aviones rusos. Estados Unidos y Canadá no tardaron en unirse a la medida, y Rusia respondió de igual manera, prohibiendo entrar en su espacio aéreo a las aeronaves de 37 países.

El cierre del espacio aéreo ruso obligó a las aerolíneas internacionales a repensar sus rutas y alargar algunos trayectos, aumentando el tiempo de los vuelos, el consumo del combustible y el precio de los pasajes. Muchas compañías se vieron obligadas a retomar las rutas de los tiempos de la Guerra Fría, volando miles de kilómetros más que antes.

Así, el trayecto de Helsinki a Tokio, de Finnair, ahora dura 13 horas en lugar de las 9.5 o 10 horas, y si bien la aerolínea finlandesa pudo rehacer esta ruta, tuvo que cancelar los vuelos entre la capital del país y las ciudades de Osaka y Hong Kong hasta finales de abril. También fue capaz de preservar algunos otros vuelos a Asia y sigue volando a Bangkok, la isla tailandesa de Phuket, Singapur y Nueva Delhi, aunque con mayor tiempo de vuelo.

Aumentan los costes de combustible, de tripulación y de navegación

“Un mayor tiempo de vuelo repercute mucho en las finanzas de los vuelos, ya que aumentan los costes de combustible, de tripulación y de navegación”, explicó Perttu Jolma, que dirige la planificación de tránsito en Finnair, a principios de marzo.

United Airlines reprogramó su ruta de Nueva Delhi a Chicago a través de Tayikistán, Turkmenistán y Turquía, lo que elevó el tiempo de vuelo hasta 17 horas, dos horas más que cuando la aerolínea estadounidense pasaba por Rusia, según datos de FlightAware.

Japan Airlines tarda casi 15 horas en cubrir la ruta entre Tokio y Londres pasando por Alaska, Canadá, Groenlandia e Islandia en lugar de unas 12 horas que tardaba a través del espacio aéreo ruso.

Mientras, uno de los vuelos más largos del mundo, de Sídney a Londres a través de Darwin, de Qantas Airways, ahora tiene que pasar por Oriente Medio y el sur de Europa en lugar de atravesar China y Rusia, lo que añade una hora extra al vuelo de 17 horas, advirtió la aerolínea australiana a finales de febrero.

En total, al menos 21 aerolíneas han modificado sus trayectos para evitar el espacio aéreo de Rusia, ya sea por una prohibición directa o por querer evitar potenciales problemas, según datos de FlightRadar24.

El Ministerio de Transporte de Rusia calcula que las compañías aéreas extranjeras están gastando 37.5 millones de dólares extra cada semana al verse obligadas a elegir rutas alternativas.

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